Muchos negocios locales gestionan su presencia en internet solo con redes sociales. Funcionan bien para el día a día, pero una página web propia cubre necesidades que las redes no resuelven.
La información importante, siempre a mano
En una red social, tu horario o tu dirección quedan enterrados entre publicaciones. En una web, el cliente encuentra en segundos lo que busca: qué haces, dónde estás, cuándo abres y cómo contactar.
Te encuentran quienes todavía no te conocen
Las redes llegan sobre todo a quien ya te sigue. Los buscadores, en cambio, llevan a tu web a personas que buscan justo lo que ofreces en tu zona.
Un enlace que puedes compartir
Una dirección propia sirve para tarjetas, presupuestos, firmas de correo o un código QR en el escaparate.
No hace falta complicarse
En este directorio, tu ficha se convierte automáticamente en una web con tu color, tus fotos, tus servicios, el mapa y un formulario de contacto. Solo tienes que rellenar los datos.
Crea gratis la web de tu empresa y combínala con tus redes: se complementan.