Acaba de incorporar suelos de cerámica, ducha con mampara, cocina, colchón de alta densidad, ventanas y puertas nuevas.
Hay salón de estar, habitación principal (ambas con vistas a la playa y al mar), habitación pequeña con sofá cama y vestíbulo, baño y cocina amplios.
Se trata de un último piso con ascensor y sin otros vecinos en planta.
Además está en el cogollo del Barrio Viejo entre monumentos y parques costeros.
De frente está la Iglesia de San Pedro, las Termas Romanas, el Palacio de los Valdés y -sobre todo- la playa de San Lorenzo y el Cantábrico.
También el mirador de Santa Catalina con sus fortalezas del XVIII y el "Elogio del Horizonte" de Chillida, el Ayuntamiento y su plaza, el castillo de Revillagigedo y la movida gijonesa.
El piso resulta completamente silencioso; su calle carece de ruido por ley (existe residencia de la tercera edad)
Posee muebles de estilo, colección de cerámica y pinacoteca.
La cama es una obra única tallada en madera con motivos de la mitología asturiana por el artista Xulín Mieres.
Hay cuadros de calidad con firmas conocidas.
Dispone de lavadora y nevera.
Se proporciona ropa completa de cama y todo el utillaje necesario para cocinar.
Cambiando de sitio la mesa de la cocina se puede comer mirando el mar.
Para un baño de ola basta salir de casa únicamente con hawaianas, bañador y toalla: la playa queda casi a un salto de trampolín.
Nº de registro turístico: VUT-1565-AS